Ni mIl PalaBras BasTaraN ParA DecIr AdióS

 

Un Adios Nunca se Olvida



Todas las personas tenemos un tesoro en esta vida, tesoros que valen mucho para cada uno de nosotros, hay quienes guardan sus juguetes de la infancia, existen personas que atesoran las fotografías de sus mejores momentos, algunos atesoran a sus amigos o familiares, hay personas que atesoran sus DVD´s y quienes sobreprotegen sus Autos y viviendas, en tanto muchos mas consideran como un tesoro a sus mascotas.


Pero quien puede saber que se siente perder aquello que mas añoras, solo aquellos que han perdido un verdadero tesoro ó aquellos que han encontrado el suyo podrá comprender mi dolor.


Esta vez escribiré una entrada especial para uno de mis tesoros más valiosos, un tesoro que he perdido y que nunca recuperaré. Esta entrada esta dedicada a quien me hizo compañía en mis momentos de soledad absoluta, a alguien que siempre me protegió,  a un compañero de juego y diversión, uno de los pocos que me vio llorar, alguien que siempre me mostró su afecto sin importar que su vida no hubiese sido exitosa,  mi compañero eterno el único a quien pude confesarle cualquier secreto sin miedo a que alguna vez los llegase a contar, esta noche le daré mi eterno agradecimiento a alguien que me lo dio todo de si sin esperar nada a cambio.


Mire el cielo una vez mas, el cielo se havia oscurecido por completo, las nubes arribaban desde el lejano horizonte, mientras la luna desaparecía cubierta por las nubes del poniente, mi visibilidad comenzó a nublarse cuando las lagrima se asomaron por mis ojos,  el hecho de pensar que nunca mas le volvería a ver me hizo pensar en el tiempo que pasamos juntos diez años unidos desde que ambos comenzamos a crecer juntos, mirar aquel lugar completamente vacío me hizo sollozar al tiempo que recordaba los últimos momentos que pasamos juntos, viajamos tantas veces juntos, nos cuidamos mutuamente, saber que no volvería a estar recostado a mi lado para velar por mi descanso causo la caída de la primer lagrima al piso, una vez mas había perdido un tesoro de mi existencia, una parte de mi corazón. La oscuridad de la noche me cobijaba mientras intentaba mi mente calmar, entonces la vi, la primer estrella de la noche acababa de salir, como si intentara decirme que todavía existía esperanza, baje la mirada para divisar el lugar por última vez, lagrimas resbalaban por mis mejillas hasta llegar a mi garganta. En la oscuridad de la noche, bajo la luz de la luna y el rayo de esperanza de aquella estrella agache la mirada y deje caer mi dolor, nunca me rendiría, si algún día podía volver a verle. Quizás no en esta vida, quizá no en la otra pero yo estaba decidido a esperar, mi corazón lloro una vez mas, soltando un grito ahogado desde el fondo de mi existencia, esa noche la noche en que te perdi.

Esta noche solo podré decir que jamás te olvidaré y que estés donde estés siempre te recordare, una lágrima mas he derramado por ti que me diste tu compañía  y lealtad esperando algún día volverte a encontrar. Mi querido amigo e inseparable compañero esta entrada es para ti, Chester mi mas adorado perro.








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