The Kiss

"Se dice que un muérdago puede ser mortal si te lo comes, sin embargo un beso lo es aun mas si proviene del corazón"


Llegue al Hotel completa mente humedecido por la nieve, mire al rededor y note que ya no se encontraba nadie despierto a esa hora, avance por el despacho hasta llegar al cuarto de la piscina, en la cual habíamos tenido nuestra primer actividad de recreación escolar durante la mañana. el frío me obligo a entrar nuevamente al interior del hotel, por lo que decidí mirar un poco el lugar antes de regresar a mi habitación.

Llegue a la estancia, el cuarto era enorme todo estaba iluminado por la luz de una chimenea colocada en el fondo del mismo, tome asiento en el sofá que se encontraba de frente a la chimenea y me perdí mirando las llamas del fuego, de pronto la figura de Jade cruzo por mi mente y no pude evitar llamarla por su nombre. De pronto escuche una melodiosa voz decir:

"Si?... "

Quede petrificado ante su aparición, no sabia que decir, solo podía verla directa mente a los ojos, sentí incluso como mi corazón latía mas y mas fuerte hasta que creí que saldría de mi pecho para irse con ella.
estuve a punto de dirigirle la palabra cuando sin previo aviso, Jade corrió hacia el balcón invitándome a ir.

"Mira Mira Zero, es nieve nunca había visto nevar en mi vida......... es hermoso........ "

La mire mientras danzaba en la nieve, deseando tanto que ese momento perdurar un poco mas, de pronto se detuvo y se aproximo hasta donde yo me encontraba y mirándome con sus tiernos y enormes ojos me tomo de la cara con sus manos y susurro:

"Te ves muy colorado, te sientes mal?, quieres que busque al medico?"

"No gracias, estoy bien Jade, te lo aseguro".le respondí.

Me acerqué a ella, acerque mi nariz a la suya y comencé a acariciar su rostro haciendo uso de la punta de la misma, jugué ligeramente con su barbilla mientras me deslizaba hasta tocar su nariz con la mía, me acerque a ella un poco mas hasta que ella tomo la iniciativa. El primer contacto fue tímido, ella abrió ligeramente sus labios para permitirme saborear su ser, coloque mis labios sobre los suyos y le permití morderme ligeramente
 mi labio inferior. Con un movimiento rápido y suave tome su labio superior con mis dientes y lo apreté ligeramente, introduje mi lengua dentro de su boca acariciando el interior de la misma, a lo que ella respondió colocando su lengua sobre la mía.

Saboree una y otra vez su sabor dentro de mi boca mientras sentía la textura de su lengua al chocar constantemente con la mía, ella me tomo entre sus brazos, en tanto que repetía mi nombre con insistencia diciendo te amo.